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Animación Japonesa y el Colapso (I) Hayao Miyazaki y Studios Ghibli

Si de algo habla y mucho la historia de la animación japonesa es del colapso. Tal vez por haberlo vivido más que tal vez muchas otras sociedades distintos colapsos que han ido acabando una y otra vez con sus ciudades y economías. Guerras con bombas atómicas incluidas, tsunamis, terremotos, incendios, han acabado una y otra vez con distintas sociedades japonesas a lo largo de la historia. Estoy seguro de que esto lleva forjando sus historias y miedos y sobre todo, sus corazones. Vamos a empezar este posible ciclo de sobre cine y animación japonesa colapsista con uno de sus iconos, Hayao Miyazaki y los estudios Ghibli.

 

Aunque la mayoría recuerde a este director y en general a la animación como algo para niños, o algo de los 90 con much violencia gráfica, concretamente de Miyazaki muchos recordarán a Mi vecino Totoro, o El viaje de Chihiro. Miyazaki es de hecho un icono en el cine colapsista, y sus obras inspiraron prácticamente todos los videojuegos, cómics, cyberpunk, steampunk, y películas apocalípticas de los 80 y 90 japonesas.

 

Si bien en Japón ya desde después de la 2 Guerra Mundial empieza a hablar de monstruos y catástrofes debidas a la contaminación radioactiva, con películas como Godzilla, o el inicio de los robots gigantes (Mechas) contra monstruos radiactivos varios (Kaijus). Y también en series y películas de animación como Mazinger Z, yo considero que es Miyazaki quien inaugura el género de animación colapsista, y sobre todo influencia a todo lo que vino en los 80 y 90.

 

Para empezar con esta revisión a esta filmografía tenemos la serie, Conan el niño del futuro (1979). En esta obra participan Miyazaki y su compañero de aventuras posteriormente en estudios ghibli isao Takahata. Básicamente el planeta es completamente destruido por las guerras, el nivel del agua sube tanto que deja prácticamente toda la tierra bajo el mar. Una nave escapa a la catástrofe y luego cae de nuevo en la tierra, dejando solamente a un niño y su abuelo viviendo en una pequeña isla donde sobreviven. Ya solo con esto tenemos ya suficiente para considerarlo una buena serie de colapso pero hay más. Al tiempo llegan otros humanos a la isla que pertenecen a un nuevo orden social llamado “Industria” y que está fagocitando a todos los supervivientes. Industria tiene como objetivo después del colapso volver a poseer tecnología para luego usarla contra los demás en forma de armas, me recuerda mucho a la posterior Waterworld, estoy seguro de que bebe de esta cinta, las ciudades sumergidas y el hombre buceando son idénticas, y “Industria” se parece mucho al petrolero de Waterworld.

 

De segundo plato tenemos Nausicaa, Valle del Viento (1981), película que salió en 1981, se considera el principio oficial de estudios ghibli sin ser oficialmente una película de los estudios. Los derechos ya son del estudio Ghibli y la idea original dirección etc corre a cargo de Miyazaki. Llegó a España totalmente mancillada en los 80, cambiando totalmente el sentido de la película y no fue hasta 2001 que se pudo ver como se hizo en 1981. Esta película trata de un mundo completamente contaminado e inhabitable, destruido por armas mortíferas que han dejado todas las tierras yermas. Solo algunos rincones del planeta no están envenenados por las armas químicas usadas por los humanos en el pasado. Una pacífica sociedad vive al día, en su pequeño espacio de forma equilibrada con aire fresco que viene del viento del mar, cuando unos aviones llegan a esta tierra, contaminados, destruyendo los árboles con sus hongos y además trayendo con sigo a representantes de varios reinos que han sobrevivido también al colapso. Muy parecido a Conan estos reinos intentan poseer y controlar la tecnología pre colapso para seguir haciendo la guerra. Mientras tanto la naturaleza se abre paso en un mundo contaminado, creando toda una fauna de insectos gigantes y plantas que sobreviven en las zonas muertas. Recomiendo ver esta película pues al final todo tiene un giro muy interesante en donde la naturaleza intenta solucionar lo que el hombre destruyó.

 

En el número tres tenemos Laputa, castillo en el cielo (1986). Sin ser una película especialmente colapsista, si que habla de un mundo neofeudal, donde convive tecnología y armas medievales. Donde hay clases sociales muy concretas, ricos, pobres, gente que trabaja en las minas y príncipes. Habla de una isla flotante de una civilización perdida, una especie de atlantis, que a su manera también colapso, y lo que queda es una isla flotante que alcanzó su equilibrio tecnologia naturaleza, donde árboles, plantas y animales viven en armonía con robots. Todo esto hasta que la codicia de los amos del mundo por expoliar este santuario hace que acaben destruyendo todo lo que llevaba miles de años en paz.

 

Número 4, La tumba de las luciérnagas (1988). Si hay una película de animación que explique el colapso de una sociedad con toda su crudeza esta es La tumba de las luciérnagas. Básicamente nos cuenta el colapso civilizatorio de Japón después de la segunda guerra mundial. Y se cuenta a través de los ojos de 2 niños que quedan huérfanos en un bombardeo. Como sus vidas se van apagando, el hambre, la falta de infraestructuras, la insostenible producción de comida, la supervivencia, y la muerte, mucha muerte, una película que solo podrás ver una vez en tu vida.

 

Pasamos a la quinta, Porco Rosso (1992). Esta película la decadencia previa a la segunda guerra mundial, como la gente va eligiendo bandos, y como algunos se niegan a elegirlos. Veremos americanos e italianos, fieles a sus patrias, y apátridas como el protagonista, que prefieren vivir en una isla solitaria a en estas sociedades que se están pudriendo y polarizando.

 

La número 6 es Pompoko (1994). Esta película podría parecer algo inocuo, una historia para niños, y sin embargo toca muchísimos temas. Empieza todo porque una población de mapaches ve en peligro su bosque porque la creciente ciudad de Tokio va a fagocitar todo su hábitat para hacer casas. Estos mapaches se reúnen y deciden que hay que luchar contra el progreso y la destrucción del medio ambiente y para ello forman milicias que irán boicoteando el progreso de las obras.

 

La 7 como no, La princesa Mononoke (1997), otra gran película que nos habla de la maldad o no de los humanos y como acaban con el planeta. Está situada en el Japón feudal, donde unos animales empiezan a enfermar con una especie de peste provocada por el odio del ser humano a la naturaleza. Los jabalíes empiezan a atacar a los humanos en una guerra sin cuartel. El protagonista vive en una sociedad aislada, una especie de ecoaldea en equilibrio con la naturaleza, pero es forzado a ir a las grandes ciudades que viven completamente al margen de la misma. Estos humanos de las ciudades están todo el dia en guerra, entre ellos y contra la naturaleza. Por otro lado hay una ciudad que es una sociedad matriarcal donde sobreviven sobre todo mujeres y leprosos, que eran en esa época maltratados y abandonados por la sociedad en una fábrica de armas, y que para mantener sus hornos encendidos deben deforestar el bosque. Luchas entre humanos, monos que reforestan, lobos y niñas lobo que no sabes ya contra quién luchan, ni quien es el bueno o el malo de la historia que acaba con la derrota de la naturaleza por el hombre.

 

La 8 es El viaje de Chihiro. Una película que como todas las de Miyazaki y Ghibli cuentan más de lo que parece. Podría ser una película de fantasía y tradición japonesa si no fuera porque la misma empieza en un parque de atracciones de los 90. A finales de los 90 Japón colapsó, todo se fue al garete y empezaron una crisis que les dura aún. Pues la historia empieza en uno de esos resorts que se hicieron para entretener a esa rica sociedad de Japón de los 80 y 90 y que ahora es un resort abandonado. Y ahora empieza la fantasía, donde además de ser un resort abandonado es unos baños para dioses. ¿y porque iban a necesitar baños los dioses? Pues sencillo, para limpiarse de nosotros, los humanos, el dios del río, irreconocible al principio y que es totalmente purificado por la protagonista. Conceptos como si aceptas trabajar y ser un esclavo te perdono la vida. O el inquietante personaje que potencia los deseos y codicia de los seres que habitan ahí, que bien podría ser el capitalismo, aunque por otro lado puede ser cualquier cosa. La gula de los padres, en fin muchos mensajes interesantes si se lee entre líneas.

 

El castillo ambulante es la número 9. Otra película que puede verse de diferentes formas, pues va de magos y hechizos, de adultos y quien no quiere hacerse mayor, si no fuera, porque va también de que hay humanos y magos que quieren usar la magia para hacer la guerra, de reinos en batallas y como pasaba en Porco Rosso, personajes que no quieren ser peones de los conflictos de otros, un mensaje muy repetido por Miyazaki desde sus primeras películas. Algo de muy radiante actualidad.

 

La 10, La colina de las amapolas, un japón en 1963 que intenta levantar cabeza 15 años después de la guerra mundial. Sin ser específicamente colapsista ni tener temas concretos muestra muy bien esa sociedad reconstruyéndose, ese intento de orgullo nacional resurgido de las cenizas de una guerra. 

 

Y para acabar la última, y tachada de antijaponesa y antimilitarista, El viento se levanta (2013). Cuenta la historia de un ingeniero que vive entre guerras y que siempre había soñado con hacer un gran avión. Ese gran avión al final resulta ser el caza por excelencia japonés, el Zero, que fue usado contra los americanos en la Segunda Guerra Mundial. Como cuenta la guerra, los sonidos, la evolución de los personajes mientras Japón colapsa, es una maravilla que llevó al estudio a casi la ruina, pues no es una película con mascotas bendibles al estilo Disney o Totoro.

 

Resumiendo, en la obra de Miyazaki y Takahata, y de los estudios Ghibli, hay un marcado tono matriarcal en las heroínas, un mensaje antibelicista, y de que el colapso una y otra vez es inevitable porque el corazón de los humanos es oscuro. Pero por otro lado no hay buenos ni malos, sólo personas que por circunstancias tienen que estar en un bando o en otro, que tienen que hacer cosas para sobrevivir pero que sus maldades y bondades se entremezclan, ya tardáis en ver estas películas y todas las del estudio Ghibli.

 

En otro capítulo películas de los 80 y 90 de animación colapsistas japonesas.

. 01/12/2019