PRINCIPAL

Cuentos del explorador (I)

Publicado el 01/12/2019.


 

Caminé 3 días hacia donde nace el sol, pasé todas las montañas y valles conocidos, y una vez allí, lo que vi fue lo más horrendo que nadie ha visto jamás, vi la boca del demonio, la puerta al infierno.

 

Era un camino que daba vueltas y más vueltas, cada vez más profundo, que se adentraba en las entrañas de la tierra, más profundo que cualquier cueva, más grande que cualquier aldea.

 

De alli salian y entraban criaturas gigantes, mucho más grandes que cualquier ser, del tamaño de pequeñas montañas que se movían, cargando con tierra del infierno una y otra vez.

 

La boca del infierno devoraba todo, y cada vez era más grande, devoraba plantas, árboles, animales y cualquier vida. Incluso un río moria allí, o mas que morir era convertido por el demonio en muerte. Entraba vida, salía muerte, así eternamente.

 

Había allí también humanos, como nosotros, trabajando para el demonio. Vestidos con ropas de otros mundos, me miraban sorprendidos y se reían. me veían insignificante, sabían que el demonio les protegía de mi, y por eso condescendientes se acercaban. Les entendía, hablaban lenguas modernas, me preguntaban mucho, de donde era, tenían mucho interés por mis adornos.

 

No entendía porque trabajaban para el demonio, porque habían vendido sus almas, porque habian venido aquí, a nuestro mundo a cavar una entrada al infierno ni que esperaban que pasara tampoco me fué revelado, no parecía importarles el daño que estaban haciendo.

 

Ellos me decían que no estaban aquí por gusto, estaban tristes, más tristes de lo que visto nunca a nadie, lo llaman trabajar, pero de dónde vienen sus almas pertenecen al demonio desde que nacen, y tienen que ir donde les digan a partir de cierta edad, que echaban de menos sus casas y sus familias, pero que solo podían trabajar para el demonio.

 

El demonio me decían era dueño de todo, sus casas, sus vidas, las pequeñas montañas que se movían arriba y abajo hasta la puerta del infierno. Y tambien, decian de nuestro bosque, que el demonio era nuestro dueño, y de los ríos, y de los peces, y del barro y las nubes, del aire y del sol.

 

Podría seguir contando estos contactos que tuve, pero llegado el momento el demonio no les dejaba acercarse a mí, nunca pude ver al demonio, y de hecho empiezo a pensar que el demonio no existía, que era como uno de esos dioses que se inventa nuestro chamán para dar sentido a las cosas que hacemos. Incluso me pregunto si tal vez el demonio son ellos mismos.

 

01/12/2019
Texto con licencia CC-BY-NC escrito por Felix Moreno salvo que se indique lo contrario para www.felixmoreno.com. Esto significa que puedes copiar, corregir, traducir, radiar y publicar en tu web si lo deseas siempre que enlaces al original y mantengas la misma licencia. Textos disponibles en mis libros de papel Relatos Colapsistas. Si te ha gustado este artículo, puedes estar en contacto con nuestra comunidad en nuestro canal en Telegram. También puedes seguirnos en  en Twitter, Youtube, Patreon y en Facebook. Si compras mis libros en papel me ayudarás económicamente para seguir escribiendo, y haciendo podcasts y vídeos. Los libros los publico y vendo en AMAZON, se que no es la mejor opción pero ninguna editorial quiere publicar mis cosas. Si tienes una librería tradicional y quieres venderlos será un placer. También te los puedo enviar yo por correo, envíame un email a [email protected] para formas de pago etc o en nuestro foro de telewgram t.me/relatoscolapsistas2

 

 



Comentarios

Escribe un comentario




Introduce el siguiente texto


Relatos Peregrinos. : Relatos de mis aventuras en el Camino de Santiago y el Henro no Michi de 四国遍路, Shikoku Henro (VIAJES DE FELIX nº 1) de [Felix Moreno]
Si le gustan mis artículos y desea que siga escribiendo puede ayudarme de varias formas, por ejemplo siguiéndome en TWITTER, FACEBOOK, o en TELEGRAM. También puede hacerme una donación, con eso puedo mantener al menos los gastos de la web y también puede comprar alguno de mis libros en RELATOS COLAPSISTAS, con sus aportaciones puedo seguir escribiendo y compartiendo los artículos de forma libre con licencia Creative Commons CC-BY-NC, para que usted pueda usar o distribuir los mismos.

Gracias por leerme!