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Jamás pensé que sería así.

10/02/2020


Texto con licencia CC-BY-NC escrito por Felix Moreno salvo que se indique otra cosa. Esto significa que pudes copiar, corregir, traducir y publicar en tu web si lo deseas siempre que enlaces al original y mantengas la misma licencia. Me gustaria traducir cada uno de estos relatos a cualquier idioma que alguien hable, japones, inglés, catalan, vasco, gallego, bable, asturleones, aragonés, frances, guarani... me gustaría publicar en papel en otros idiomas y llegar a gente sin internet. ¿me ayudas?
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Cuando el ser humano hablaba del apocalipsis, del fin de la vida, la verdad es que le ponía imaginación, llevamos miles de años esperándolo y soñando cómo sería.

Que si una prostituta en un monstruo de siete cabezas caminando por los mares, mientras los pobres arrepentidos esperan su final…

La ramera de Babilonia sobre la bestia de siete cabezas, de una pintura rusa del siglo XIX.

Un juicio final, ahí con gente medio desnuda y gente con trompetas sirviendo bebida de dioses, con un cielo azul…

 

El juicio final, de Miguel Ángel Buonarroti.
https://pixabay.com/es/photos/vaticano-capilla-sixtina-3578073/

Los famosos jinetes repartiendo plagas para todos, aplastando con sus patucas a los aldeanos que se ponen en su camino mientras ”ángeles” con alas y cuerpo de niño o de monstruos tocan la trompeta…

Los cuatro jinetes del Apocalipsis, de Alberto Durero.

Y bueno, pues luego eso, monstruos hechos con retales, vampiros ancestrales, plagas de zombis, alienígenas, volcanes, virus letales... y ya bien entrado el siglo XX, el miedo a las guerras nucleares, los inviernos nucleares, los monstruos gigantes radioactivos, los robots gigantes, más zombis, invasiones, meteoritos, naves espaciales que son buenos pero luego son malos, babosas gigantes interespaciales, rayos cósmicos, el sol que se pone chungo, plantas mutantes gigantes, hormigas gigantes, arañas gigantes, dinosaurios zombi con forma de tiburones gigantes... en fin, el caso es que en la literatura y el cine siempre le han dado a la cebolleta para vendernos un apocalipsis… los más buen rolleros simplemente esperarían millones de años a que el sol la espiche mientras nosotros vemos el final en una nave, tomando un piscolabis.

Lo que no me esperaba cuando veía todas esas películas es que cuando me hiciera mayor viviera para ver el apocalipsis, la gran extinción, la muerte de los glaciares, la muerte de toda la vida en el mar, y poco a poco la extinción de toda la vida en la tierra, poco a poco, cadena trófica a cadena trófica. Y todo mientras pasaba la tarde viendo Netflix y comiendo hamburguesas de vaca y tofu, haciendo más horas que un reloj para poder comprar más cosas, viendo a unos señores en la tele que se pasan el día teniendo relaciones sexuales y que son trending topic en las redes sociales.

Jamás pensé que el apocalipsis fuese tan cutre, tan decepcionante, sólo para que todos tengamos productos de usar y tirar, y tecnología, y televisores, y móviles, y podamos tener más y más hijos para que sigan consumiendo más y más cosas y que la gente se mate por tener más y más dinero, y explotar a sus conciudadanos para ser más y más poderosos... así hasta acabar con todo... sí, muy al estilo wall-e, pero no hay una nave donde nos podamos subir para volver y plantar cosas en el futuro, aunque claro, hay  mucha gente que después de ver tanto cine y leer tantas novelas, espera un DEUX EX MACHINA que nos salve en forma de tecnología milagrosa, en fin... es, llamémoslo, un muy decepcionante apocalipsis, técnicamente hablando, muy estúpido.

. 10/02/2020


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