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El fin de la memoria. (II) Almacenamiento. PARTE 1


Texto con licencia CC-BY-NC escrito por Felix Moreno salvo que se indique otra cosa. Esto significa que pudes copiar, corregir, traducir y publicar en tu web si lo deseas siempre que enlaces al original y mantengas la misma licencia. Me gustaria traducir cada uno de estos relatos a cualquier idioma que alguien hable, japones, inglés, catalan, vasco, gallego, bable, asturleones, aragonés, frances, guarani... me gustaría publicar en papel en otros idiomas y llegar a gente sin internet. ¿me ayudas?
Textos disponibles en papel en mis librillos "RELATOS COLAPSISTAS"

Texto revisado y con sugerencias de Álex López, S. Ruiz, M. Casado y Javi Llinares.

 

Antes de empezar este es el segundo de 3 artículos sobre la memoria de las actuales sociedades que les recomiendo leer, el primero El fin de la memoria (I): Procesadores y el tercero El fin de la memoria (III) Internet. Dada su extensión publicaré en 3 partes una por semana el artículo completo.

 

¿se puede medir la memoria de la sociedad de la información mundial? ¿donde se almacena toda la información de nuestra sociedad? ¿cuanto dura ese almacenaje? ¿que pasará en el futuro con la sociedad de la información? Esto es El fin de la memoria (II) Peak Memory - Almacenamiento y vamos a ver si podemos responder a estas y otras preguntas de nuestra sociedad de la información y su futuro, como indica es la segunda parte, habrá referencias a la primera que puedes leer aquí El fin de la memoria (I) Procesadores.

 

PASADO Y PRESENTE DE NUESTROS DATOS:

 

Si usted ha nacido después de 1990 probablemente casi toda la información que ha conocido, visto, jugado, oido o leido haya sido en formato digital.

 

Usted pertenece al 100% a la sociedad de la información. Si ha nacido antes sin embargo probablemente haya usado cintas de cassette, tocadiscos, mucho libro en papel, tal vez hasta un laserdisc, o aunque sea digital un CD.

 

La principal diferencia entre alguien nacido después de 1990 y alguien nacido antes es que probablemente toda esa información que ha usado desde su juventud hasta ahora ya no exista.

 

Es decir, si nació en los 90, su reproductor de MP3 donde escuchaba música ya no funciona o está terriblemente obsoleto, ese servicio de juegos online a finales de los noventa ya no existe, todos esos juegos, películas y mp3’s que tenía de pequeño en discos duros, CD’s y disquetes ya no funcionan o no tiene donde reproducirlos porque ya no existen los ordenadores donde usted jugaba a esos juegos. Esa enciclopedia que tuvo en CD llamada Encarta la tiró a la basura hace años porque ya no funcionaba en su ordenador…. todas esas películas pirata que grabó en CD-R están empezando a dejar de ser legibles y los codecs de vídeo que se usaron en esa época ya no funcionan en ordenadores modernos. Las fotos que hizo con su cámara digital ya las perdió, o ha tenido que copiarlas una y otra vez cambiando de soporte digital, pues las tarjetas de memoria Sony de esas primeras cámaras digitales ya no funcionan o no tiene donde leerlas, los cds donde grabaste esas fotos ya no son legibles y esos discos duros de 30gb ya son del pleistoceno digital. Los documentos que escribió en Word Perfect ya no los reconocen los programas modernos.

 

Cierto es que de alguna manera se puede jugar a los juegos que jugaba en los 90 en su pc moderno con un emulador, pero no usando los soportes originales ni los ordenadores originales que ya están rotos. Por cierto gran trabajo de conservación de los archiveros digitales que por todo el mundo recopilan y rescatan todo este software para preservar del olvido y de la pérdida total por obsolescencia de los medios de almacenamiento. Yo he colaborado y colaboro en lo que puedo para preservar esas reliquias digitales del pasado de ahí mi oficio de archivero en mi extraño curriculum. También puedes ir pasando de soporte digital a soporte digital tus archivos una y otra vez, de cd a disco duro, a disco duro nuevo más grande, a un bdr… pero según pasan los años los formatos que tenían esos archivos por ejemplo del procesador de texto Word Perfect 5 que usaban en los noventa ya no son legibles por ningún software moderno, ni esos archivos de música .mod son reconocidos por tu reproductor de mp3 o tu móvil. (VLC de software libre aún puede leer archivos .mod de música). Esos archivos de vídeo en formato Real Media (™) ya nadie puede leerlos, y esas animaciones Flash .swf ya son del pasado también.

 

https://pixabay.com/es/photos/cassete-obsoleto-abandonado-viejo-942604/

 

Por otro lado si nació antes de los 90, su música en cinta la tendrá guardada en algún trastero pero seguirá funcionando en un viejo radiocassette, o nuevo pues hay un resurgimiento de la música en cassette, al menos en Japón. Esos discos de vinilo que compró en los 60, 70 y 80 siguen funcionando a día de hoy en baratos tocadiscos “Made in China” que además tienen lector de mp3. Las revistas, periódicos y libros que andan por casa todavía pueden ser leídos sin problemas aparentes desde su infancia. Esos comics del Capitan Trueno, o los X-Men que regalaban con el diario El Sol, o las aventuras de los cinco siguen aunque amarillentos disponibles para su lectura. Incluso esos VHSs que tan mala calidad tenían y tienen aún pueden ser visionados aunque con la óptica de hoy es casi un insulto a la vista ver el cine en ese formato :P. Si no ha tirado su enciclopedia en papel porque le ocupaba espacio en casa, puede seguir teniendo como tenían antes todas las casas un pequeño resumen del conocimiento humano con definiciones muy por encima de casi todo, salvo que tenga la Espasa-Calpe en cuyo caso “sí que ocupaba el saber lugar”. Incluso los Laser Disc todavía pueden ser leídos comprando un reproductor Pioneer que regalaban en el círculo de lectores y que por ahora los hay a cientos en las tiendas de segunda mano, al menos por ahora, aunque los discos empiezan a perder información, pero al ser analógicos más o menos son aún legibles.

 

https://pixabay.com/es/illustrations/apps-medios-de-comunicaci%C3%B3n-social-426559/

 

Y si ha nacido ya en el siglo 21 las cosas se ponen más extrañas en cuanto a su universo de información. La información que tiene a su alcance está sobre todo en Internet, su enciclopedia es la Wikipedia que es una página web, pero antes usó otras webs que ya no existen, sus videojuegos están en la nube de Steam, Epic o otras.

 

Su música ya no está en reproductores de mp3, si no que la consume directamente desde la nube por streaming con plataformas tipo Spotify. Ya no compra libros, pero si lee online con dispositivos tipo Kindle u otros ebooks del mercado. El cine ya no le ocupa discos duros, ni discos compactos, ni dvd’s, ni vhs’s ni laser discs, todas las series y cine que ve son en streaming desde plataformas como Netflix. 

 

De hecho algunas de esas nubes de videojuegos, música o cine han cerrado con el paso de los años y han desaparecido todas las obras que usted “poseía”. La web que visitó el año pasado para leer un artículo interesante ya no existe hoy, y unas empresas que controlan los buscadores mediante algoritmos deciden que debe leer o no, en cada uno de los temas de su interés. Muchas de esas búsquedas además han sido alteradas por humanos para ocultar resultados de webs que por diferentes motivos leyes, paises, políticos, jueces o empresas han decidido ocultar de su vista. Lo mismo pasa con la música, donde usted descubre y escucha al son de lo que diga el algoritmo de Spotify, o el de Netflix en el cine, no pudiendo elegir que película desea ver sino que debe seleccionar alguna de las que les ofrecen estas empresas ese día, mañana esas películas pueden ya no estar disponibles lo que vieron nuestro padres no lo verá usted porque lo antiguo no vende (gracias piratería de nuevo por salvaguardar algunas de esas series y películas de los 80 y 90 que salieron en VHS o se grabaron en VHS y que nunca se han reeditado en DVD o BD y menos en streaming).

 

Toda la cultura, información y entretenimiento que se consume ahora mismo, en el primer cuarto del siglo 21 es efímera, no está físicamente en nuestros hogares, ni tenemos una copia, o derecho a hacerla, ni la podremos ver o oír si estos servicios cierran nunca más. Gracias por cierto a la piratería que tan mala fama tal vez esta afirmación no sea así, pues todos estos contenidos efḿeros están siendo almacenados en inmensas filmotecas, bibliotecas y revistecas fuera del control de los propietarios del copyright y muy a su pesar y en contra de las leyes del copyright y términos de uso de las plataformas de streaming.

 

https://pixabay.com/es/vectors/derechos-de-autor-s%C3%ADmbolo-rosa-39594/

 

Antes de seguir quiero hablar un poco del copyright y como este acaba con la cultura, las obras tardan tanto en ser de libre acceso que la inmensa mayoría mueren y desaparecen antes de que se puedan copiar y redistribuir. La inmensa mayoría del cine está perdido, el cine japonés de antes de la segunda guerra mundial, el cine mudo, cualquier cine que no sea el comercial está contínuamente desapareciendo pues a diferencia de los libros que también se deshacen a los 100 años, las películas y documentales tienen unos soportes que hacen que antes de que sea legalmente posible copiarlos y distribuirlos de forma libre estén literalmente convertidos en cenizas. Se debería poder acceder, copiar y salvaguardar la información de forma legal y libre antes de que el soporte que contiene esa información literalmente desaparezca convertido en polvo que es lo que pasa con leyes de copyright que duran ya casi 100 años. Sólo las obras comercialmente vendibles se mantienen vivas pues los propietarios de los derechos sacan provecho, pero la inmensa mayoría de obras científicas literarias etc se pierden para siempre al estar sometidas a restrictivas leyes de copia hasta que desaparecen.

 

Continuando sobre el tema del streaming, he de decir que esto empezó a pasar desde el invento de la radio y la televisión, pues se puede considerar servicios de streaming. Lo que se emite por estos medios hasta bien llegadas las cintas magnéticas de vídeo y audio era imposible almacenarlas y desaparecían inmediatamente después de emitirse para siempre. Con la invención de la cinta magnética era y es responsabilidad de los archivos de las emisoras custodiar o no las cosas emitidas. Esta custodia por parte del emisor ha hecho que se hayan perdido miles de películas, series, conciertos canciones, programas, noticias etc.. dejo en manos del lector saber si esto es bueno o es malo, hasta ese momento las noticias que iban en papel permanecían en manos de los lectores hasta que ellos consideraban, la información no era tan fugaz.

 

Este concepto fugaz de la información que recibimos con servicios de streaming, o con la radio y televisión se está convirtiendo un poco en nuestra realidad absoluta, una realidad intangible, que escapa de nuestro control y que se puede cambiar muy fácilmente pues no guardamos una copia y se puede hasta borrar un ebook a voluntad de la empresa, tiene un poco el parecido a 1984 donde las palabras y las noticias cambiaban o desaparecían. En mi opinión el no poder acceder a lo emitido en el pasado de forma sencilla, o directamente imposible se ha usado en el siglo XX y en el nuevo XXI para controlar la opinión de la gente. No creo que fuese la intención cuando se inventó la TV el CINE, la RADIO o INTERNET, pero al final después de un período loco acaban siendo muy útiles y controlables, de la misma manera que la BBC controló lo que vieron los ingleses durante décadas, ahora Google decide qué cosas aparecen y desaparecen de su buscador bajo las mismas órdenes que dirigían la BBC o cualquier cadena de televisión.

 

Fuera del ámbito doméstico, que como dijimos para los nacidos en el siglo 21, es una realidad fugaz, en 2020 al menos en España estamos llegando a lo que el nativo digital llegó desde el año 2000, la completa digitalización y no propiedad física de nuestro día a día. Los ayuntamientos ya no usan papel, el resto de administraciones públicas tampoco, nadie sabe con exactitud donde están exactamente los expedientes de las obras del parque de mi pueblo, o las sentencias que dictan los jueces a través del sistema Lexnet donde todo lo judicial de España acaba archivado. De vez en cuando algún hacker acceder a estos servidores en la nube y salta la polémica. Las multas, los seguros, las facturas, la banca y prácticamente todo ya se envia por correo electrónico o páginas web y nadie sabe con exactitud donde o quien tiene los originales, tampoco nos preguntamos realmente donde están, están en una web. Sus registros médicos, sus recetas, sus datos personales ya no están en carpetas dentro de archivadores en los hospitales, ahora los puede ver cualquier con permisos para acceder a esas bases de datos, hay casos en los que se han compartido sus registros médicos con aseguradoras. Su prestación por desempleo se renueva telemáticamente entrando en una web que además sólo funciona con un navegador y utiliza tecnologías obsoletas que a veces dan error y ponen en peligro su prestación, pero en su oficina del paro no pueden hacer nada, hay un formulario de contacto en la web, envíe un mensaje por allí y alguien, no se sabe donde, lo leerá.

 

La ciencia se está pasando a la nube, los ordenadores y los resultados ya se publican en webs, se quedan en discos duros, y en las nubes de las editoriales donde usted puede acceder cómodamente desde su casa o universidad si paga la suscripción.

 

En los colegios enseñan a los niños a no ser analfabetos digitales, les enseñan a manejar ordenadores y tablets, y sus libros de texto a veces ya no son en papel, si no que están en una tablet que controla una editorial y que no permite que el año que viene le des una copia a tu hermano pequeño, si no que has de pagar una licencia nueva para usar ese libro de texto digital de nuevo. Los apuntes ya los tomamos en colegios y universidades en el portátil, y los profesores te pasan los apuntes a través de la intranet de la universidad.

 

Lo más importante a la hora de comprar un coche no es su consumo, o su seguridad, si no sus sistemas multimedia, integración con gps, mapas, servicios online, incluso Netflix en algunos coches, si, Netflix y Spotify, servicios de streaming de video y música para el coche, ya no llevan radio cd.

 

La prensa escrita sigue vendiendo cada vez menos y menos ejemplares en papel, ya prácticamente sólo se vende lo que va a los bares y bibliotecas, el lector habitual usa internet para informarse entrando en sus webs favoritas y en las redes sociales.

 

Los contenedores de papel se llenan de libros que ocupan espacio y nadie quiere, lo que por cierto me parece un crimen, las bibliotecas purgan continuamente títulos en papel, ahora prestan los DVDs por internet también pagando a empresas de la nube.

 

Los videoclubs son algo del pasado.

 

Y así espero que lector se haya dado cuenta de manera superficial, aunque haya necesitado varias páginas para explicarlo el presente de la información a la que tenemos acceso a dia de hoy, finales del primer cuarto del siglo 21.

 

La siguiente parte del artículo vamos a analizar en qué soportes físicos se sostiene la actual sociedad de la información, invito al lector a que antes de seguir leyendo piense en qué tipo de aparatos está actualmente toda esta información que manejamos en este primer cuarto de siglo 21. Voy a repasar sobre todo los medios más usados, tal vez me deje alguno que usted conozca, si lo desea envíeme un email y lo añado si procede.

 

LOS SOPORTES DEL SIGLO 21.

https://pixabay.com/es/photos/discos-cd-dvd-software-de-1344774/

 

PAPEL.

DISCOS COMPACTOS, DVD, CD Y BLU RAY, M-DISC

MEMORIAS USB Y TARJETAS DE MEMORIA.

CINTAS MAGNÉTICAS.

DISCOS DUROS.

DISCOS SSD.

 

PAPEL:

https://pixabay.com/es/illustrations/pergamino-papiro-sucio-edad-880314/

 

El papel ahí sigue, lleva almacenando información desde que sucedió al papiro, que sucedió a las tablillas de arcillas. En lo que ha información leída por máquinas se refiere, también fue uno de los pioneros, almacenó canciones para cajas de música en el siglo 15, instrucciones para telares en el siglo 17, canciones completas en las pianolas del siglo 19, estuvo en las máquinas de calcular del siglo 19 y fue el soporte para almacenar programas hasta mediados del siglo 20. Y podríamos pensar que eso es todo, que ahí acabó el papel como medio de almacenamiento mecánico, pero lo cierto es que con la mejora de los sistemas ópticos digitales el papel continuó almacenando números legibles por máquinas por ejemplo para la banca, códigos de barras, con tecnología más avanzada óptica los códigos QR, incluso almacenaron videojuegos completos en papel legibles con un lector óptico como el Nintendo E-Reader para la videoconsola Game Boy Advance que vendía cartulinas con juegos completos impresos en ellas. 

Actualmente es uno de los soportes más utilizados para almacenar pequeñas cantidades de datos, usado en parkings públicos, logística, los códigos  de barras de los productos, almacenar direcciones web en publicaciones usando las cámaras de los móviles como lectores, para realidad aumentada, y muy activo también en robótica para que las máquinas identifiquen objetos de forma sencilla.

La vida útil del soporte que es papel hecho con árboles triturados es de unos 50-100 años. Es interesante recordar que los libros anteriores al siglo 20 (y finales del 19) estaban hechos con fibras vegetales y animales que eran más resilientes al tiempo que el papel actual. Esto es un problema a la hora de preservar libros del siglo 19 y 20. Para almacenar datos sin embargo es mucho más resiliente que el resto de medios de almacenamiento. Al principio de la invención del cine se usó papel para almacenar películas enteras fotograma a fotograma impreso en hojas, algo que ha permitido conservar algunas películas mudas de los inicios del cine después de que los originales en celuloide se quemaran o degradaran.

No obstante el papel tiene una densidad de datos a almacenar muy limitada, y suele quedarse antes obsoleto el aparato usado para su lectura, con lo que podemos perder la capacidad de leer estos datos con el tiempo por no tener la herramienta necesaria.

 

CINTAS MAGNÉTICAS.

https://pixabay.com/es/vectors/cinta-de-almacenamiento-98419/

 

Las cintas magnéticas llevan ya un tiempo entre nosotros. Se inventaron en el siglo 19 pero su uso se popularizó en los años 40 y 50 del siglo 20, siendo usado masivamente por la televisión para sus archivos, y sustituyendo en la informática al papel perforado. Luego fueron pasando al mercado doméstico para almacenar audio y video de forma analógica, y siendo en los años 80 y 90 una forma económica de almacenar información digital.

Sus pros son una fabricación relativamente sencilla del soporte, es una tira con una capa de material ferromagnético que cambia sus propiedades físicas (orientación de cargas en átomos) al ser escritas y leídas por un cabezal magnético. Se han usado por ejemplo en tarjetas de crédito, tickets de metro, ordenadores en forma de casetes, rollos, y se podría decir que el disco duro es una evolución más complicada de una cinta magnética, podríamos meter también en el grupo de cintas magnéticas a los disquetes de varios tipos y densidades que vivieron con nosotros en la era de la microinformática en los años 70, 80 y 90 siendo reemplazados en los ámbitos domésticos por los discos duros, memorias usb y cd’s. Su longevidad es “alta“ si se mantienen en buenas condiciones ambientales, unos 30 años puede aguantar sin problemas. El problema no es el soporte en sí de nuevo, si no la tecnología para leer los datos. La tecnología va cambiando, los formatos también, y se dejan de fabricar unidades lectoras de cintas de 2 generaciones anteriores con lo que al final lo que pasa es que cada 5 años tienes que cambiar todo tu archivo de cinta por uno nuevo que lea las nuevas cintas y deje de leer las antiguas reemplazando todo, cintas y equipos de lectura. Actualmente se usan las cintas magnéticas para almacenar los grandes archivos de las empresas de cine, así como las cadenas de televisión que almacenan toda su programación emitida en cintas. Más concretamente hablaré luego de la tecnología LTO que es el estándar mundial. Este tipo de cintas magnéticas junto con los discos duros y los discos ssd soportan la mayoría de carga de almacenamiento de la humanidad aunque a nivel consumidor nadie las conozca.

DISCOS DUROS:


Los discos duros, inventados en los años 50 se puede considerar una evolución de las cintas magnéticas. La información se almacena en discos que pueden ser accedidos de formas más rápidas que en las cintas, pues a diferencia de un cabezal estático por el que debe pasar todo el rollo de una cinta magnética, en los discos duros, es el cabeza el que se mueve a través de la superficie del disco mientras este gira. La vida útil de un disco duro suele ser de entre 3 a 5 años en el mundo de la industria. Seguro que algún lector puede asegurar que su disco duro que tiene en casa tiene 10 años y sigue funcionando, pero la realidad es que con los niveles de fiabilidad que requiere el almacenamiento se considera que a partir del tercer año el disco ya ha cumplido con su vida útil y lo que dure a partir de ahi es vida extra. Además la capacidad de los discos duros no para de aumentar, con lo que se suelen reemplazar antes de que su vida útil llegue a su fin. Como pasa con el resto de tecnologías informáticas de almacenamiento que estamos analizando, también quedan obsoletos los puertos de conexión y transmisión de datos, con lo que pasado un tiempo ya no hay ordenadores que puedan entender las conexiones de esos discos y toca reemplazarlos. Actualmente los discos duros junto con las cintas LTO, y en menor medida los discos SSD se puede decir que son los pilares tecnológicos sobre los que se basa nuestra civilización de la información. La densidad de información que pueden almacenar no para de crecer y todavía parece que nuevas tecnologías van a ampliar su capacidad algunos años más. En 2020 los discos duros tienen capacidades máximas de hasta 20TB, pero cuando lea esto tal vez sean unos pocos más si todavía hay ordenadores.

 

DISCOS COMPACTOS, DVD, CD Y BLU RAY, M-DISC, Archival Disks: 


Los discos compactos llevan entre nosotros mucho tiempo también, al igual que otras tecnologías son la evolución de la evolución de algo, podemos hablar de cajas de música en forma de disco que evolucionaron en discos de audio de pizarra, que evolucionaron en los laser disc que eran audio y video analógico. Y esa es la clave, los laser disc utilizan un láser que no toca la superficie del disco para leer y escribir datos. El laser disc que se empezó a comercializar en los años 70 dejó paso a los formatos digitales de CD’s años 80, DVD’s años 90 y BLU-RAYS presente. En el caso de los discos reescribibles es un laser que quema la superficie imitando a los agujeros de los discos compactos originales. Ha habido muchos tipos y formatos de discos compactos que se han quedado a medio camino de triunfar como el Archival Disk con capacidades de hasta 1TB, Holographic Versatile Disc (HVD) de 6TB, o los HD-DVD que perdieron la batalla contra los Blu-ray. Lo más “novedoso” últimamente son los discos M-DISC que como innovación pretenden ser mucho más duraderos y resilientes que los discos normales siendo compatibles además con los discos compactos normales, para ello usan un grabador con un rayo láser más potente.

En cuanto a durabilidad todavía podemos escuchar discos de audio digital CD de los 80 y ver películas en LaserDisc de los 70, pero ya empiezan a descomponerse por los bordes. Los discos reescribibles empiezan a perder datos a los 10 años que son los que nos interesan para almacenar datos. Se supone que los M-DISC pueden durar cientos de años pero no, al menos las pruebas que se han hecho no parecen especialmente resistentes.

Pero la batalla en el mundo de los discos compactos no ha acabado, en 2020 todavía hay un proyecto que quiere competir con los actuales reyes que son los discos duros y las cintas LTO, Sony lo llama Optical Disk Archive y son unos packs de 11 discos Archival Disks que van como en unas cajas y que pretenden como digo competir en el almacenamiento frío (el que copias una cosa y lo guardas literalmente en un armario hasta que te haga falta) mercado actual de las cintas magnéticas LTO. Estos cartuchos rellenos de discos compactos tienen una capacidad de casi 6TB y promete una durabilidad de 100 años, pretenden ser el formato del futuro para guardar los archivos del mundo que a día de hoy siguen buscando el mejor formato de almacenamiento.

 

DISCOS DUROS SSD, MEMORIAS USB, TARJETAS DE MEMORIA:

https://pixabay.com/es/photos/accesorios-de-computadora-equipos-1841254/



Toda esta familia de almacenamiento se basa en nanoelectrónica de transistores, es decir que son parecidas a los procesadores y suelen ser las mismas fundiciones y fábricas de procesadores las que trabajan las obleas para memoria de estos dispositivos con lo que recomiendo leer mi artículo de El fin de la memoria (I) Procesadores.. Este tipo de almacenamiento está sustituyendo rápidamente parte del mercado de el almacenamiento a corto plazo por su rapidez. Sobre todo en portátiles y ordenadores de sobremesa donde está instalado el sistema operativo, en grandes empresas que usan grandes bases de datos y necesitan que la respuesta de los discos sea rápida. En el mercado doméstico como digo tarde o temprano acabará con los discos duros convencionales en lo que a disco de sistema operativo se refiere. Por ahora sin embargo no sustituyen a los discos duros en lo que a capacidad total, pues aunque es posible fabricar discos ssd de prácticamente cualquier tamaño, solo es cuestión de apilar mas y mas chips de memoria en un encapsulado todo esto es muy costoso aún en 2020, pero muchos sueñan con que sea una alternativa al almacenamiento a medio plazo. Los problemas que tienen los SSD y de los que nadie habla es que en un entorno empresarial pueden llegar a durar poco, muy poco, entre 1 y 3 años, pues se degradan con el uso rápidamente. Es decir que según vas leyendo y sobretodo escribiendo datos se van rompiendo celdas de memoria. Por otro lado otra cosa que no se suele decir es que la radiación les afecta mucho más que a un disco duro magnético y puede perder datos por temperaturas elevadas. En condiciones poco óptimas y si están apagados pueden empezar a perder datos en 6 meses si no están enchufados, es cierto que para que esto pase hace falta que haga mucho calor o mucho frío, pero el tema es que por diseño son cargas atrapadas que pueden salir volando por radiación espacial, calor, o de forma espontánea. Para luchar contra esta degradación y la de las escrituras precisan de procesadores y memoria que va embebida dentro del mismo disco SSD que necesitan alimentación, su función hacer complejas operaciones en búsqueda de errores y su corrección. Con lo que su idoneidad para almacenar información a medio y largo plazo es descartada por los archivos mundiales, además de su elevado coste por unidad de almacenamiento. No obstante en lo que a total de memoria producida anualmente está haciendo sombra a los discos duros, hablaremos de eso luego. Daros cuenta también de lo complejo pues son ordenadores completos en forma de soporte de almacenamiento con lo que hace falta la tecnología de los procesadores más la de almacenamiento.

EL ALMACENAMIENTO DE DATOS MUNDIAL:

 

Pues ya hemos repasado los actuales sistemas de almacenamiento más comunes y su vida útil, si no has empezado a preocuparte deberías, básicamente estamos diciendo que toda la información mundial está almacenada en aparatos que como mucho te pueden durar 10 años. Básicamente toda la información que producimos todos los años en su inmensa mayoría está almacenada en:

 

  • Discos duros.

  • Cintas magnéticas LTO.

  • Discos duros SSD.

 

El resto en comparación o ya no se usan, se usan muy poco en comparación o nunca se han usado de forma masiva para almacenar grandes cantidades de datos. El mercado de los CD,DVDs y BDs está cayendo rápidamente debido a los servicios de streaming, los  CD-R, DVD-R y BDs-R también está cayendo pero es terriblemente difícil encontrar información sobre las ventas, de hecho este artículo te va a dar información que me ha costado mucho conseguir, estamos entrando en información que cuesta LITERALMENTE mucho dinero obtener, hay empresas especializadas en obtener este tipo de datos y que los venden relativamente caros para mi, como 2000-a 6000$ por unos informes en PDF que suelen estar destinados a grandes inversores interesados en conocer los mercados de almacenamiento para invertir su dinero pero hay truquillos para acceder a esa información gratis.

 

Contnúa la semana que viene con El fin de la memoria. (II) Almacenamiento. PARTE 2

 

. 05/03/2020


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